Ryukishin

Pues nanos, el otro día estuve, por recomendación doble, en un local que se llama como un combo del Street Fighter II, Ryukishin. Unos amigos llevaban tiempo diciéndome que tenía que probar el ramen del oryuken. Para los que no lo sepáis, el ramen es como la sopa de cocido japonesa, es esa movida que se comía Songoku con palillos y cara de ansia. Por lo visto se está poniendo de moda, creo que ya hay dos o tres locales que se dedican a esto en Valencia. Bueno, a lo que voy.

Está en Cánovas, justo al lado del Smoke and Roll. El sitio es grande, con pinta de chino majestuoso y cocina con plancha a la vista del cliente. Por cierto, cuidado con una cosa, el sitio no es franquicia, de hecho creo que uno de los que salen en la web es el dueño, pero tienen también locales en China y Roma.

La carta se divide en entrantes, delicatessen japonesas, arroces y…¿cuál es el plural de ramen?¿ramenes?¿ramens?…variedad de ramen. Tienen una oferta los martes de dos por uno, pero por movidas de la vida fuimos un miércoles, y la oferta eran unas gyozas o un bol de arroz. Elegimos el bol de arroz, y además unas bolitas de pulpo, tres bols de ramen y un maki de carne. Por cierto, la carta parece un álbum Hoffman de sopas y empanadillas.

Y lo primero en llegar es el bol (y una botellita de Marina Alta). Imagino que al ser un bol de oferta/regalo el tamaño era más triste, porque la cantidad era pobre para ser un plato único. Llevaba tacos de panceta, una salsa de ostras y algas troceadas por encima. Mucho más arroz que sustancia, tuvimos que meterle una buena removida para que se impregnara. Está bueno, pero hay que meterle más condimento.

De todas formas aquí hemos venido para hablar de mi libro, que en este caso es el ramen. La camarera nos aconsejó meterle huevo, porque se ve que es lo clásico. que sepáis que el huevo incrementa en un pavo el precio y bueno…no es que aporte mucho. Hablamos de un huevo duro con la yema a medio cuajar, que bueno, pues está ahí flotando monamente en su jacuzzi de sopa. No es que sea una volada de sabor, porque nano, es un puto huevo duro, pero bueno, si a ti te mola te lo pides.

Las sopas están bastante de la hostia, pero para mí tienen un punto negativo y es que son bastante parecidas. De hecho mirad las fotos, cebollino, huevo, carne y pasta. Sí que es verdad que luego cada una tiene su toque. Había una con un toque picante, otra que se ve que habían tenido el caldo hirviendo un huevo de horas y estaba espesito y navideño, pero el efecto es un poco el de las canciones de Fito. A todo esto los trozos de carne son grandes, y a no ser que sepas cortar las cosas con palillos, te toca quedar como un vulgar occidental y pedir cubiertos. La cuchara es más incómoda que cagar a la pata coja, es de esas japonesas como de porcelana y tienes que echar toda la cabeza hacia atrás para que entre el caldo. Bueno, a pesar de estas inclemencias que os comento, el caldo estaba muy bueno, realmente bueno.

También les metimos caña a las bolitas de pulpo, pero yo pasaría de ellas porque son como mucha harina y poco pulpo, el pulpo apenas tiene representación parlamentaria. Mucho más relevante el maki de carne, dónde va a parar. Pues resulta que es como carne guisada en salsa, blandita, muy rica, envuelta en una movida que ha sido rebozada. Es raro, porque realmente parece algo más mexicano que japonés, pero nos flipó a todos.

Y para rematar, de postre trajeron tres canicas de helado, con esa especie de capa blandita chiclosa por fuera que le ponen ellos. Eran de chocolate, mango y te verde. No nos cambiaron la vida. a 87,15 entre 5, salimos a 17,6.

En este caso el veredicto es una recomendación. El sitio está bien, la comida es buena, cosas mejores y cosas peores como en todas partes, pero creo que sin duda hay una combinación ganadora. Creo que es un sitio para ir en pareja. Vas con alguien, te pides una botellita de vino (las cervezas japonesas son caras y no especialmente buenas) una entrada y un ramen por persona, y sales de allí como un capitán general de la guardia civil. Los ramens 20€, la botella unos 12, y la entrada unos 6…no sales ni a 20. En invierno cuando haga frío tiene que ser un espectáculo.

Okey moderado, medio alto, por el tema de que hay poca originalidad en los platos. Echadle un ojo a ver.

Goza de amplio aparcamiento.

 

¿Qué dices, nano?