La Tòfona

Conde Altea 9

960 03 28 31

Nos pasó una cosa curiosa con La Tòfona, hace unos días. Intentamos ir y mi colega llamó para reservar a mediodía.
-Aló?
-Hola, quería reservar para tres esta noche ¿estáis abiertos?
-Bueno, en principio sí, pero depende de las reservas.
-Ah…¿entonces?
– Pues que depende de las reservas que hayan, abrimos o no.
-Bueno…pues una mesa para tres.
-Perfecto.
A las nueve nos pasamos y aquello estaba más cerrado que el acento de un vasco de chiste. Juré venganza, rasgué mis vestiduras golpeando el suelo bajo la lluvia frente a aquella persiana bajada, que simbolizaba el fracaso. Pensé en ponerles a caldo a la menor oportunidad, pero amigos, al final soy como el padre árbitro que le pita penalty a su hijo porque es lo correcto.
No puedo ponerles a caldo.

1

El sitio es fino, es Cánovas, muy blanco y negro, vinos y botellas de orujo a la vista tras la barra, relojes por la pared, todo correcto. La marca del sitio parecen ser una barba y un gorro de chef, que obviamente representan al dueño, al que se puede ver en cocina al fondo. Nos sentamos y la camarera nos trae la carta, un trípitico que se divide en cosas tradicionales, cosas vanguardistas, arroces, carnes y pescados y postres. No está mal, lo vanguardista nos llama la atención, pero como los precios están un poco ahí en equilibrio sobre la cima, pedimos unos buñuelos de carbón y bacalao, la sepia con mahonesa acidulada y crujiente habanero y el coulant de pimiento rojo y bacalao. Voy a intentar contároslo.

2

Los buñuelos de bacalao están de puta madre, llevan pimentón, lo que les dá un toquecito ahumado, y por fuera parecen piedras de carbón, negras como las pelotas  de Steve Urkel. Patata, bacalao, ya sabes, lo necesario. La mahonesa acidulada no tengo ni puta idea de lo que es. Googleando sugieren que se trata de añadir un ácido a algo, en otra página sugieren que se consigue añadiendo agua y vinagre a la mahonesa, el caso es que a mi me supo a mahonesa normal. Es sepia con mahonesa, cortada a daditos pequeños, a los que han dado forma con un molde redondo. Por la parte de arriba hay como trocitos churruscos como de rebozado de buñuelo, que es el crujiente habanero.
En cuanto al coulant de pimiento, el centro estaba cuajado (y no debería), pero seguía siendo curioso, era como una especie de bizcochito de pimiento rojo, junto a un trocito de bacalao confitado, y con unos brotes por encima. Esto no me cambió la vida, nos dio un poco igual y se quedó un trocito en el plato.
La camarera se equivocó y nos dejó unas croquetas de escorpa y jengibre, a las que luego nos invitaron. La escorpa es cabracho, es un pescadete blanco, feo como la madre que lo parió. Las croquetas eran grandotas y redondas, sabor suavecito, bien. Molan las croquetas de cosas poco habituales.
En plan más fuerte, pedimos la hamburguesa y las patatas guisadas con guijuelo y huevo en flor.

3

Realmente me imaginaba unas lonchacas de jamón encima de las patatas, y un potente aroma a trufa, pero la realidad son unas patatas guisadas con un huevo poché encima. La trufa y el jamón van como en sal, o en polvo, o en protones sobre las patatas, dejando un aroma ahí al fondo. En cuanto a la hamburguesa, os diré que el pan me gustó, y la carne no estaba mal, pero no le vi demasiada gracia. Tenía cebolla, tomate y una salsa blanca tipo mahonesa, pero no me dijo nada.
En fin, yo que sé, la comida no está mal, tiene puntitos originales, nos invitaron a chupitos y a las croquetas esas, no puedo negarles el okey porque no sería justo, cumplen con todo.
También es cierto que ninguno de los platos me voló la cabeza, tal vez lo mejor los buñuelos de bacalao. 56,20 entre 3, salimos a 18,8€
Se ve que a mediodía tienen una oferta guay de menú y de arroces. Para mí de momento, un okey moderado.
Goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?