La Rentaora

Plaza Mosén Sorell, 11

670 39 63 02

Pues oye, qué chafón con la Rentaora.
No sé si lo recordaba de otra manera, o si alguien me lo recomendó, o qué…pero me quedé a medio gas. Estábamos echando la cervecita previa mientras llegaban los demás y le eché un ojo a la carta. Resulta que prácticamente todo eran tapas comunes de bar, básicas, pero básicas como una camiseta blanca de Zara de 4,95. Jamón, chorizo, humus, montaditos…así que no sabía muy bien qué pedir.
Empezamos con los nachos con mousse de aguacate, rilletes de pato, jamón de bodega y lacón caliente.

1

El jamón de bodega era jamón, punto pelota, serrano, muy corriente. El lacón era lacón con pimentón. La mousse de aguacate no sé si era mousse, porque una mousse debería tener textura de espuma, la base suele ser clara a punto de nieve, y esto era puré de aguacate en un vaso de cortado con nachos de bolsa. Las rilletes de pato, eran carne desmenuzada, con una cantidad realmente innoble de aceite. Por ahora vamos perdiendo.
Se acerca la camarera (las dos eran muy atentas, todo hay que decirlo), y yo quise indagar un poquito en el tema, el diálogo fue tal que así:
– Oye…¿tenéis algo fuera de carta?
– No…lo que ves
-Vale, y ¿tenéis algo que sólo hagáis vosotros? ¿O algo que hagáis de una manera especial ?
(Silencio intenso…mirada fija…sonido de grillos de fondo)
– No..o sea..no…lo que ves en la carta.
(Duelo de miradas…silencio intenso again)
Vale, pues seguimos con el humus, los chorizos al infierno, y unos montaditos.

2

La tónica la misma, me gustaría poder contaros algo más pero el humus era humus, posiblemente el humus más corriente que nadie se haya pedido jamás. Los montaditos eran de foie con Pedro Ximenez, paté de olivas con esgarraet, salmón con tomate, y sobrasada con cebolla y queso. Pues nada, correctos. El producto en general era bien, porque el sitio da pared con pared con el mercado de Mossen Sorell, y tendría pelotas que fuera malo, pero tampoco te creas que era un locurón.
La camarera vuelve, nos dice que ha preguntado en cocina y que los postres son caseros y espectaculares. Yo atisbo la remontada en el horizonte.
Pedimos la mousse de nocilla y la tarta de queso con arándanos.
Remontada al carajo porque tampoco son pa’ tanto. Igual es que veníamos condicionados de la medianez anterior, pero nos dejaron bastante igual, eran el clásico ejemplo de “tengo una amiga muy maja y muy simpática”.

3

Bueno, pedimos la cuenta y nos la sacaron con unas mistelazas, 65,60 entre 4, a 16€ y pico.
He de ser honesto y decir que nada estaba malo, que el servicio era bueno y las camareras muy correctas, pero que el sitio es más típico que que te pillen el tabaco y decir que se lo guardabas a un amigo, también. Tal vez lo mejor, fue el vermouth casero que se pidió uno de los acaudalados playboys con los que cené. No puedo otorgar un okey a la ligera, como mucho, un medio okey circunstancial si ibas a otro sitio cerca y está cerrado.
Goza de amplio aparcamiento con gorrilla yonkarra.

 

¿Qué dices, nano?