La Montiel

C/ Puerto Rico 40

963 72 16 67

Punto número uno: La Montiel es en realidad Santino, el restaurante de al lado. Se ve que en un principio iba a ser un local de copas justo en la puerta contigua, pero vieron que les gustaba más como comedor adjunto.

Punto dos: La Montiel mola, está decorado con mucho rollo, algo entre cabaretero, vintage y muy colorido que desde luego no es común, ahora que están tan de moda los palés por las paredes, las macetas de Ikea y los vinilos de Mr. Wonderful. Y claro, muchos cuadros gigantes de…Sara Montiel

Punto tres: Rudo y viril, de aquello que dices…qué viril, no es.

Llegamos antes de que se llenara, y el camarero nos arregló una mesa para cinco. Solo había dos personas para llevar toda la sala, pero arreaban bastante. La carta estaba en Comic Sans, lo que me produjo un mini ictus que superé gracias al vinate.

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Pedimos un surtido de empanadas que ahora os comento, unas croquets, un par de carpaccios y unos involtini de queso. Realmente es complicado encontrar empanadas guays en Valencia, tienden a freírlas mucho o a meterles mierdas raras, esto lo aprendí de Álex Miranda “el catador de la Pampa”. En este caso, trajeron 4 distintas, la clásica de carne, una de york y queso, una de maíz y nuez moscada y otra de rape, gambas y miel. Brutales todas. Punto guay de cocción, rellenos originales. Hasta la de maíz, que a priori dices “será solo maíz”, pues tiene un algo salsero que mola. La de queso lleva mucho queso y poco jamón, pero no se echa en falta. Sí a la 24.

Los carpaccios eran de ternera con parmesano y de atún rojo. Ambos okey, normalmente vas con el temor a que el de atún sepa mucho a pescadazo canalla, pero no, leve atardecer en el mar con olivas picadas, champiñón crudo y tomates cherry por encima. El de carne más estándar pero aún así muy bien. ¿Puede ser incluso que sean caseros? ¿Habrá restaurantes donde no te endiñen un carpaccio de los de sobre? Un hombre puede soñar…

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Las croquetas eran de jamón, potentonas. Una de las mejores croquetas de jamón que he probado recientemente, unas croquetas en las que se puede confiar, de esas que les dices…trae a mi hija a casa a las diez, y a las diez menos cinco te la devuelven con las bragas en el sitio. Bien por las croquetas honradas. El fin de la primera parte llega con los involtini de queso. No son involtinis al uso, realmente es queso envuelto en algún tipo de masa y frito, sobre un bol de guacamole. Vienen 6 unidades, es rollo un finger de estos que muerdes y se te queda el hilo de queso colgando. El guacamole es casero, muy okey, creí distinguir cebolla roja.

En cuanto a los postres, algo más comunes. Tarta de tres chocolates y brownie. La tarta tenía las típicas tres capas de chocolate así como gelatinosas, que bien, estaba buena. El brownie estaba más seco que un felpudo de los de la república de tu casa rebozado en harina.

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Los cortados los ponen en vasos morunos, bastante generosos de café.

Dato que mola: como no les quedaba del vino que pedimos, nos dieron uno más caro pero nos lo cobraron igual. Bravo por La Montiel.

Dato que no mola: Nos trajeron pan con tomate al principio de la comida, sin preguntar y luego nos clavaron cinco pavos. Mmmmm. Hay que mirar esas cosas.

Al final 80.50 entre 5, a 16 pavos. Muy bien, un sitio a explorar, sin duda un okey marvelous.

Quiero dedicar este post a Sara Montiel, que de joven estaba muy buena, y al borracho indigno que estuvo toda la noche dándoles por el culo a una mesa de pobres filipinas que teníamos al lado diciéndoles “biutiful, foto, foto, yu ar biutiful”. Su seminario “Yu foki-foki with mí, y otras 50 maneras internacionales de seducir” se impartirá a lo largo de todo el mes en los mejores parkings de centro comercial. Un abrizo.

Goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?