La Llorona

C/ Pintor Salvador Abril 29

963 28 73 97

Valencia tiene muy mala pata con los restaurantes italianos y mexicanos, así, en general, mucha franquicia y mucha adaptación al gusto autóctono. De hecho, lo único que le pido a un mexicano en esta ciudad es no cagar como un aspersor al día siguiente. Pero el otro día, mi amiga (vamos a preservar el anonimato de Amanda Navarro, la llamaremos Stacy) Stacy, cuya hermana vive en México, me dijo “tienes que probar la taquería que han abierto en Ruzafa, los tacos son de maíz, como los de verdad”.
Y ávido de nuevas experiencias, fui para allá a ver si todo era igual de auténtico.
El sitio es muy aseado, con sus calaveras bigotudas por las paredes y sus cervezas Mexicanas tras la barra. Tienen una carta con tacos fijos y una hojita aparte con sugerencias. El problema de estos sitios es que básicamente todo está escrito como en maya, con combinaciones de “CH” y “TL”, y suena igual. Que si chipotles con toloach, que si  tocholotes de tchenoch, así que me dejé asesorar, pero soy incapaz de recordar el nombre de lo que me comí, voy a intentar aproximarme.

1

De entrada, ensaladilla picante y chilaquiles. La ensaladilla me dejó catacroquer, imagináos una ensaladilla rusa, pero picante y con mejillones, y una especie de puré de cilantro. A mí el cilantro me sabe a fairy, ya lo he comentado alguna vez, pero en este sitio lo moderan mucho y he de decir que estaba acojonante, y al final penalty gol es gol. Los chilaquiles son nachos de tota la vida, pero al empezar la comida te tráen una bandejita con tres salsas, una de tomate verde y aguacate, una que hacen quemada con cebolla, y otra con tomate y chiles. Todo lleva chiles. Chiles, cilantro y lima. En este caso, los nachos venían con un huevo frito por encima y la misma salsa de cilantro, el huevo se rompe y te los vas comiendo, pringosos pero muy buenos.

2

Había tacos de lengua, de costilla, de cochinita pibil (que es como cerdo desmigado y abobado), de pescado, de pollo encacahuetado… un poco de todo, y probamos mucha variedad (el brutal es el de cordero barbacoa). El caso es que todo está bueno, pero al cabo de un rato empiezas a confundir sabores, porque hay que exprimir lima sobre cada uno y el ácido junto con el picante y el sabor del maíz, hace que todo sepa un poco igual.
Luego de postre, pedimos una crema de pistacho, que venía con fresas troceadas por encima, maceradas en vinagre y una especie de picadillo atomizado de oreo, áltamente recomendable. También sucumbí y me pedí un Margarita, porque, oye, ir a un Mexicano y no pedirte un Margarita es como ir a Port Aventura y no subir al Dragon Kahn, te convierte en una persona triste de inmediato. Lo sirven en una jarra-bote y viene granizado, no lleva mucho tequila, entra suavecito.

4

Ya completamente arriba, Stacy quiso pedir los clásicos chupitos de mezcal, de los de la botella con el gusanito, pero costaban 6 pavos, así que dijimos que ya si eso tal.
Bueno, pues todos los tacos rondan los dos pavos o dos pavos y medio, así que puedes ponerte fino por muy poco.
En total 47,70 entre tres…a 15,9€ cada uno.
Por ahora, este sitio se ha convertido en mi referente Mexicano en Valencia (y sí, he estado en la Venganza de Malinche), así que le otorgo un pedazo de okey con mariachis, y os informo de que goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?