La Francesa del Carmen

Anoche cenamos en La Francesa del Carmen, y la verdad es que es un poco como el yogulado de Homer. Lo llevan una pareja de señores mayores muy amables (eso es bueno). Se pasa bastante de precio (eso es malo). La cocina es de mercado y parece que la carta cambia bastante (eso es bueno). No hay demasiados platos y tampoco son una barbaridad (eso es malo).
Os cuento, el sitio está en una perpendicular a la calle Alta. Las paredes son turquesas y con posters franceses, los vasos de agua son de colores, en general es todo muy vivo.
Se nos acerca el hombre, que se da un aire a Avelino el de Matrimoniadas, y nos lee la carta que lleva escrita a mano en una cuartilla. Habría como diez platos, y excepto uno, todos los demás por encima de diez euros. Como éramos cuatro, pedimos cinco.
1
El hombre nos trae unos montaditos de aguacate con queso Philadelphia y pimentón para amenizar la espera y llega con el primer plato, una ensalada de berenjena. Unas rodajitas de berenjena asada puestas en la base, y por encima tomate troceado con alcaparras y unas tiritas de parmesano. Bien, casero, funcional.
Luego una coca de sardina ahumada con pesto. Como muy mediterráneo, muy de anuncio de brasador. ¿Os acordáis de brasador? aquella verdura congelada de mierda que ya venía con marcas de grill. Bueno, esto obviamente era mejor. Un par de sardinas sobre una coquita casera, con canónigos y una especie de pisto (y pesto) que le daba el punto fresco. Me estoy descubriendo muy fan de la sardina ahumada. ¿Qué más?  Pues unas brochetitas de atún con una salsa de soja dulce y arroz blanco. Ahí empezamos a notar el sobreprecio porque el tema costaba 13’50 y eso ya os dice vuestro padre que no lo valía. Llevaba avellanas troceadas, una salsa de tomate y un tapenade de aceitunas por debajo.
2
Luego un curry verde de gambas , con unas siete gambas, y arroz blanco. Muy rico, con un puntito picante y su base de leche de coco y esas movidas que se le echan a los currys. Sales a gamba y media por ser humano, pero vale.
Finalmente un Strogonoff de buey con patatas paja. El Strogonoff es un guiso de esos con nata, cebolla y champiñones, y en este caso llevaba también pepinillos. He de decir que el sabor era muy bueno, pero la carne estaba más seca que una empanadilla de algodón. Las patatas eran caseras, y me molaron más casi que el guiso.
Me llama también un poco que en la Francesa del Carmen haya Strogonoffs, currys y cocas, pero no haya nada aparentemente francés. Es como esta peña que se compró la entrada para Rock in Rio y vio a Shakira en Arganda.
No quisimos postre, pero tenían tarta Tatín y unas cosas con merengue. Chico, mira, lo caga el precio. Es un sitio que si costara todo dos euros menos, quedarías como un señor y volverías todos los meses, pero creo que se pasan de frenada. Salimos a 72 pavetes entre los 4, (a unos 18€) con sus copas de vino sueltas, sus cañas y sus aguas.
3
No puedo darles más que un tibio okey moderado.
Goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?