La Comisaría

Plaza del Árbol, 5

963 91 07 39

La Comisaría es un restaurante que está justo en frente de la Taberna del Olivo. La gracia del sitio es que en la parte de abajo, tienen la cocina abierta y emplatan delante tuyo, y si estás arriba puedes verlo en una pantalla que hay sobre las escaleras. Al ser cinco nos colocaron arriba, y ahí nos tienes, cinco intrépidos comensales, ávidos de nuevas experiencias, cuando en estas que llega el camarero y dice:
– Bueno, buenas noches, somos un local de cocina fusión asiático-española, bla bla bla, os recomiendo que pidáis el menú que tenemos, que es de 25 pavetes y es para mínimo dos personas, así que como sois 5, sacaría tres menús, con tres botellas de vino, tres postres…
-No gracias, vamos a pedir de carta
-De carta…os aviso que cada vez que subo por la escalera subo sólo UN plato, y se acaban enseguida, con lo que, a lo mejor, entre plato y plato…
-Ya, pero vamos a pedir de carta, gracias
– A la gente le suele gustar mucho el menú, vienen dos primeros, un plato de carne, uno de pescado…si no, vais a tener que pedir muchos platos  para quedaros bien.
-La carta, de verdad
-Tengo a dos negros empapados en crack que van a practicar el medievo con vuestros culos como no pidáis el menú.
-Tío, más vale que esos negros suban con cartas, porque vamos a cartear jodidamente duro hoy.
Total, al final pedimos la ensalada japónica (que no japonesa), el dim sum vegetal al vapor y el tartar de salmón para empezar.

1

La ensalada japónica: qué os voy a contar, me parto el ojete. Nos suben un cuenco tamaño bol de gazpacho, lleno hasta la mitad de alga wakame, alga nori, zanahoria y pepino, todo cortado en juliana, con mayonesa de wasabi y un aliño. Ocho pavos y medio, una cucharada por persona. Riego una vez a la semana el potos de mi casa con agua del grifo, pues seguramente la dieta de ese potos tiene más sustancia que aquella ensalada.
Suben el tartar. Me recontraparto el ojete de nuevo. Una cucharada de salmón, con alga nori, alga wakame y mayonesa wasabi.  Casi 12 pavos. Le digo al camarero: “Las raciones son canallas, nano” y dice…”sí, de tartar viene poco”.
Dices…no, es que el salmón es noruego, vale. Aunque esté preparado por gorilas que hablen lengua de signos eso no vale 12 pavos. Por suerte, el camarero nos subió el traje de Antman, y por turnos pudimos reducirnos a tamaño pitufo para poder catarlo todos. Gracias a Marvel por la tecnología.
Los dim sum, bien. Vienen 5, son empanadillitas rellenas de shitake, y con unas verduritas y unas judías que se llaman “black eye” por encima.
Potentes de sabor, esas sí que las compro.

2

De esta primera ronda saco en claro algo, y es que si le pones alga wakame y mayonesa de wasabi a un cocido es un cocido fusión.
Segundo round, platos de carne, el crispi de ternera, el pollo BBQ cantonés y los huevos rotos con cecina.
Suben los huevos rotos de 9 pavos, evidentemente eran huevos no sólo de gallinas de corral, sino de gallinas de corral con el selectivo aprobado y fichadas por el CERN. No había alga wakame así que no eran huevos fusión, voy a obviarlos.
En esto que sube un hombre, se sienta al lado de la mesa y empieza a tocar y cantar flamenco con la guitarra. Yo no soy muy de flamenco, pero el tipo lo hacía muy bien, la verdad. No es relevante para el tema comida, pero ese dato que os lleváis.
El pollo y el crispi…más de lo mismo, muy ricos pero raciones poco generosas en relación al precio. El crispi es ternera rebozada en pan japonés, con cebolla caramelizada y puré de patata, todo en montañita. El pollo en cambio viene como con una salsa de curry, mango, y está cocinado con piel.
Sube el camarero a atender otra mesa
-Perdona!
El camarero se va.
Sube al rato one more time a otra mesa
-Disculpa
Se va.
Sube la chica que está en barra
-Perdona…perdona…PERDONA…PERDONA…METAAAAAAAALLL!!!!
La chica se baja, habiéndonos oído, el tipo de la mesa que acababa de atender se cosca y la llama por la escalera.
La chica sube y nos odia un poco con la mirada.

3

Pedimos postre, porque sólo tienen uno y tengo curiosidad, se llama “Dulce Comisario”. Pues es una tarrina de esas que tienen un cierre de metal, con plátano, chocolate por el fondo, y encima un espuma de leche merengada (en la carta pone chocolate blanco, pero creo recordar que el camarero nos dijo leche merengada). Bien, precio justo de 5 pavetes.
78,05 entre 5, a 15,6€
Total…¿qué pasa en la Comisaría? Pues pasa que cocinan muy bien, que el sitio es muy agradable, pero que 5 tíos, pidiendo 6 platos y postre y habiendo pagado casi 16€  salimos con hambre.
Si todo fuera más barato, o si las raciones fueran más grandes os daría un okey fusión, que es un okey con mayonesa de wasabi y wakame, pero de momento, os marco con el duro y cruel hierro al rojo del NO OKEY.
Eso sí, goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?