Endavant

C/Venerables 3
963 92 39 29
Nanos, la pizzería Endavant me pareció una auténtica catapulta de mierda.
Estaba paseando por el centro, la vi abierta y había dos tipos fumando en la puerta. En esto que me acerco a reservar, le digo que a las diez para tres y el tipo sin apuntarlo en ningún sitio dice:
-“Vale”
-“¿No te digo un nombre?”
-“Ay…si quieres…”
1
Vale, primera impresión mala, las fotos del Tinder son de una amiga. El sitio es muy pequeño por dentro, y funciona con una terraza a la que se llega cruzando la calle. El camarero nos trae la carta, que es larga y plastificada, y a priori sin mucho encanto. Tres entrantes, cinco o seis ensaladas y unas pizzas.
Pedimos unos chorizos al infierno y tres pizzas. Al cabo de unos minutos el camarero viene y nos dice que chorizos no quedan y que si queremos crostini como entrante. Va nano, tienes tres entrantes, uno te falta y el otro es pan ¿Qué me estás container?
Bueno, nos trae las tres pizzas y una copa de vino de la casa, que era prácticamente agua caliente con vinagre y sabor a derrota. De hecho, se olvidó de mi copa un par de veces, pero es normal, debía de ir saturado con las TRES mesas que éramos en todo el local. Las pizzas llevaban una cantidad de queso completamente absurda, en serio, ninguno de los ingredientes era visible porque estaban sepultados bajo un alud de mozzarella. Era como si pusieran el queso con hormigonera. ¿Algo salvable? Sí, seamos justos, la masa de la pizza está buena.
2
De postre tenían tiramisú, tarta de queso y tarta de chocolate, todo casero. Pedimos el tiramisú. Lo trajeron curiosamente del revés, con la parte de la galleta hacia arriba. Es el peor tiramisú que se ha comido nadie nunca. Una textura grumosa repugnante y mucho sabor a lactosa y a café. Si en algún momento de mi vida miro al cielo y veo un meteorito gigante en llamas a punto de colisionar con la tierra, pensaré “bueno, al menos no tendré que comerme otra vez ese tiramisú”.
Al pedir la cuenta el camarero viene y nos dice el precio (38,10€), sin dejar factura ni nota ni nada.
Pues bien nano, pues un abrizo.
No se acerca al okey pero vamos, el okey es un punto en el horizonte que se avista con el telescopio Hubble. Ñordo.
Goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?