El Pato Mareao

Xics, ojo, esto no es una entrada normal, es una advertencia.  Los sitios de cenas masivas son un puto ful, eso es así.

Hace un montón de años, cuando los elfos y los hombres convivían en armonía, recuerdos tres sitios que lo petaban a nivel de cenas de clase: Franvi, La lobera de Chiqui y el Pato Mareao. No sé si os estoy descubriendo algo, o si era un secreto, pero…la comida es mala. El caso es que ayer, por circunstancias de la vida, mi culo estaba en el Pato Mareao, en una cena con otras 35 personas, y yo pensaba…¿Por qué eutanasia no, y Pato Mareao sí?

Milagros no puede hacer nadie, y no puedes ofrecer un menú decente con barra libre y diez tapas a 15 pavos, allí se va a pillar la taja baratamente, no a comer. Os voy a comentar un poquito la experiencia. Al llegar me percato de que nuestra mesa era la más larga, pero veo otras diez mesas todas con más de diez o quince comensales, en total, ciento ochenta mil personas. La cocina tiene que ir como una especie de factoría industrial, donde hay un tío con un tambor como el que marcaba el ritmo en las galeras. Pedimos unas cervezas, pero nos dicen que hasta que no esté todo el mundo no pueden empezar a servir bebida, lo que es comprensible también.

Total, que cuando llega el último, sacan jarras de cerveza y de sangría, y una ensalada…¿César? con picatostes, lechuga de bolsa y pollo rebozado congelado a trozos. ¿Qué te comento? Te lo comes para hacer base para el alcohol, pero vamos, el pollo frío, un tomate ejecutado en cuatro por ahí repartido, picatostes de bolsa, daditos de queso fresco y una salsa para la cuál seguramente habrán muerto varias focas por encima. Nada.

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Round dos, plato de pizarra con cinco lonchas de jamón de sobre, queso, pasas y aproximadamente una nuez partida en trocitos por encima. Tomate rayado con orégano en el centro, supongo que para hacerte un montadito. Entiendo que esto no va a remontar y me entrego a la cerveza. El queso no lo probé, el jamón, pues eso, de sobre.

Round tres, bravas hiper fritas congeladas con salsa brava de bote y ajoaceite de bote. Nano, yo cuando tenía 18 años cenaba esto y me parecía de puta madre. A la mañana siguiente me levantaba fresco y con aliento de menta, pero hoy si me como tres bravas de estas me levanto como Bob Esponja cuando tiene resaca. Aceitosas, refritas, industriales, maaal. Llegan las quesadillas, que no son otra cosa que tortitas de maíz de las de hacerte las fajitas, con queso cheddar, dados de jamón de york y champiñones de bote de esos ácidos como su puta madre por dentro. Esto es gastronómicamente infame, es el final de los serrano hecho quesadilla, es quesadilla en Elm Street.

La camarera (bastante maja, por cierto, los camareros son buena gente que no tienen la culpa de nada) Llega con una cazuelita de nuggets de pollo y unas brochetas. Los nuggets son de aglomerado de pollo, en algún momento, esa pasta compacta y blanca fue pollo, pero ahora, es una movida rara que debe llevar hasta el pico y las plumas. Amalgamada con algún químico mierdoso que acabará en …orbitol E-19 o algo así, y con un sabor a aceite de fritanga buscando venganza, les otorgo un “puta mierda” y paso a las brochetas.

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También de pollo, pero con cebolla y pimiento verde. Al lado, a modo de acompañamiento, hay unos doritos de esos que saben a queso. El pollo sabe a las brochetas morunas del mercadona, está macerado en algún tipo de sustancia. Imagino que si algo de ese aliño cae en las cloacas, podemos tener una nueva generación de tortugas ninja por Valencia en breve. La comida empieza a quedarse sin tocar en los platos y la gente pide más jarras de todo.

Huevos fritos con patatas y jamón. El jamón regulero, las patatas como…entre hervidas y confitadas en aceite. El huevo con la yema cuajada. Bleg.

El menú termina con una bandeja de chorizos en llamas (al infierno) y una especie de porción de tarta de bodas que resulta ser camembert rebozado, con mermelada de arándanos por encima. Estrepitoso.

¿Que sacamos en claro de todo esto? Uno, no hay que ir a estos sitios si quieres cenar bien, solo si quieres beber barato. Dos, no hay que ir a estos sitios si tienes más de 25 años, y estoy siendo generoso. El menú costaba 15 pavos por cabeza, y otra de las cosas que me llaman la atención…creo que no he estado en ninguna cena en la que no pase lo típico de “falta uno por pagar”. O llevan mal la cuenta, o es una especie de timo organizado, o el tío que no paga va de cena en cena por toda valencia, porque es una mierda que SIEMPRE pasa cuando hay más de 20 personas.

En fin, lo dicho, no entendáis esto como una entrada del blog, porque no cumple las tres premisas ni de lejos, pero entendedlo como un consejo, hay muchos sitios donde se cena guay por lo mismo o muy muy poco más. Protegéos, que son días de excesos.

No goza de amplio nada.

¿Qué dices, nano?