Clectic

Gran Vía del Marqués del Turia, 63

963 22 77 48

Así a bote pronto, si os pregunto…¿cuál es el concepto con menos alma que se os ocurre?
Si habéis contestado “un pelirrojo” sois personas horribles, pero si habéis pensado “un restaurante franquicia” entonces sí,  estáis totalmente en lo cierto.
El otro día, buscando sitios sexys y cenables para catar cosas nuevas, un amigo me llevó a uno nuevo que han abierto por la Gran Vía, que se llama CLECTIC. Nada más entrar, el local llama la atención por lo grande, todo de madera, y con una especie de barra-dispensadora rollo McDonalds, frente a la que hay pósters con las ofertas.
Así que alzando una ceja voy y me pregunto…un local de este tamaño, en plena Gran Vía debe costar un huevo de alquiler…¿será una franquicia?
Cuando nos estábamos sentando se lo pregunté a la camarera y me dijo: -“Esa es la idea, quieren que se convierta en una franquicia pero este es el primero”.
Pues nano, aquí me has perdido. Intentar arrancar un restaurante ya como franquicia es como hacer una canción adrede para que sea la canción del verano.

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El caso es que ya estábamos sentados y le echamos un vistazo a la carta. Por cierto, entró un tío que mi colega dijo que era Albelda, yo es que no entiendo de fútbol, pero vamos, por si a alguien le alegra el dato.
En la carta hay un apartado de ensaladas, uno de currys, sopas frías, tapas…un poquito de todo.
Pedimos el curry rojo de pollo, las alcachofas en tempura, un gazpacho verde y brownie de ternera. Nos trajeron primero el tema verdura y luego las carnes (eso es bien).
El gazpacho verde era gazpacho rojo con un chorrete de verde por encima. Lo verde era una sopicrema de pepino, calabacín y creo recordar que albahaca o algo así. Bien, fresquito, aparentemente casero. En cuanto a las alcachofas, le preguntamos a la chica si eran de bote, por aquello de que no es temporada, y nos dijo que no, que de invernadero, y que la tempura era al horno porque ahí no se freía nada.
Ah, qué bien, qué sano. Pedimos las alcachofas y aquello era más de bote que el rubio de Leticia Sabater. Bote o algún tipo de conserva, llámalo energía; acompañadas de una mayonesa de lima, cuyo sabor cítrico venía chachi para enmascarar el sabor a limonazo de la conserva.

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En cuanto al curry rojo, en la carta venía con dos guindillas de aviso de picor, y hostia, dos son dos. Una guindilla te avisa, pero con dos ya estamos hablando de mierda seria. Aún así, mi colega y yo somos de los que vamos a la ITV sin pedir cita, nos mola vivir al límite del riesgo y nos lo pedimos. Y mira, el curry bien, con sabor a leche de coco y tal, pero picar no picaba un ful, además había cuatro daditos de pollo, los que se ven en la foto. Ah, y el iglú de arroz blanco era más grande que el plato de curry. Por ahora los currys más atopor que he probado en Valencia son los del Canalla Bistró, pero ya os lo contaré otro día.
En fin, lo del brownie de ternera lo pedimos porque no me negaréis que el nombre llama la atención. Pues es como un taco de carrillera o similar, sobre una especie de tosta-bizcocho levemente dulce. Por debajo hay unas verduritas, pimiento, cebolla y tal que le dan un point, pero bueno, tampoco me cambió la vida.

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Sorpresa final, la copa de vino tinto 3,50 pavos. Ya lo he comentado otras veces, pero cualquier copa de vino de la casa que valga más de 3 euros, es considerado terrorismo por la UNESCO.
36,50 entre dos…a 18,25€
Qué quieres que te diga, lo acabarás probando porque abrirán uno cerca de tu barrio o porque un día irás con prisa al cine o algo así y entrarás, pero a mí, me pareció como fácil, como hecho así un poco para gustarles a todos, rollo Maldita Nerea. No es que se cene mal, pero no es mi rollo.
Y bueno, goza de amplio aparcamiento.

http://clectic.rest

¿Qué dices, nano?