Casa Amores

¿Qué es Casa Amores? ¿De dónde ha salido?
Casa Amores es el nuevo local del dueño de La Llorona, y cachondamente está en la misma acera, por si tiene que pedirse a si mismo una tacita de sal. Este es otro rollo, mantiene toda la mexicanidad pero se basa mucho en pescado y cosas que nadan en general. El local es chulo y grande, y fuera hay hasta un macetero con cactus, pero obviamente no vais a ir por eso.

Mola que vayan surgiendo sitios en los que se trabaja cocina de otros lugares sin ser la típica. Por ejemplo, en L’ Ostería hacen otro tipo de cocina italiana que no es la manida mierda de la Tagliatella, Dukhala se curra mucho el rollo árabe, y ahora tenemos un mexicano que hace pescados. ¿No es guay?

Nada más sentarnos, el camarero nos trae unos daditos de sandía con lima, sal y chile. Fíjate tú que tontería y que fresquito. Es una movida que me guardo para hacer en casa, punto para amores.
El primer vistazo a la carta manda un mensaje muy claro al cortex: “no es un sitio barato del todo”.
Es decir, tienes entrantes y cositas sueltas a cinco, seis pavos, pero los platos cañeros no bajan de doce. Como nosotros éramos tres, tuvimos que surfear un poco para no pasarnos de 20 por cabeza.
Pedimos unos tacos de charales, el tartar de carrillera, el ceviche de pescado azul y la pescadilla con pico de gallo.

Los tacos llegaron lo primero. Según explicaba el camarero, los charales son unos mini pescaditos parecidos a los boquerones fritos pero más pequeños. Este y la pescadilla son los platos que más recuerdan a lo que hacen en la Llorona. Los dos llevan un rollo parecido, solo que uno es como una empanadilla frita, y el otro es taco-taco. Ambos llevan chile, cebollita y pescado. No despegamos de momento
El camarero llega con el ceviche y una especie de tetera o salsera o algo así, con la que artísticamente vierte un caldo tibio sobre el pescado. ¿Cómo?¿Ceviche con caldo? ¿Estáis violando mi mente? En principio son dos cosas que no suelen verse juntas.
Bien, pues voy a deciros una cosa, ese ceviche estaba tan de puta madre que si hubiera una cárcel para ceviches, él controlaría todo el tráfico de tabaco. Usaría a un ceviche más pequeño como su zorra, y todos los guardias apartarían la mirada. El caldito sabe a tomate, y lo tiene un poco todo. Es ácido, es picante, es salado, tiene un montón de matices, me pareció delicioso. En el plato hay tomates cherry asaditos, rábano, chiles, cebolla y un montón de hierbas alegres. El pescado me pareció sardina, y mira, no sé lo que tenía pero me bebí el caldo a cucharadas. Directo al olimpo de los golden okey por rico y original. Pedíos esa mierda, es brutal de llorar.

El tartar de carrillera viene con una ensalada de col blanca con comino por enncima, que le da lo fresquito y lo crujiente. La carne se supone picante, pero como ya veníamos picados de las salsas que traen con los tacos, la verdad que no lo notamos mucho. Por cierto, fuimos con una de esas personas con pavor al picante y comió bastante a gusto. Os lo digo porque todos tenemos un amigo o pareja medio mamón de estos que pone mil pegas y tiene miedo a que la comida pique. Esto es asequible, no hace daño, no salta y te coge de los huevecillos. Es bien.

Otra barbaridad muy muy grande es el postre de limón. Todo lo que lleva es alimonado. Imagínate una especie de sandwich de crema de limón entre dos galletas, luego le pones un heladito encima, y unas gotitas de crema por los lados. Me da vergüenza dar dos golden okey y luego que el sitio no tenga el tope, pero este postre se lo podría llevar perfectamente. Es el clásico postre con el que llenarías una piscina y luego harías balconing desde un cuarto piso. Debería doler, porque caer en galleta desde un cuarto, creas que no, jode. Pero lo harías igual.

¿Por qué no hay foto de la cuenta? Porque el camarero se equivocó, nos cobró una cosa equivocada, y al devolvérsela para que la corrigiera, esto que viene y se va, te lo explica…se me fue la olla. Salimos a unos 18, pero bebimos agua. La cocina es muy buena, pero es fácil pasarse de precio, y más si sois pocos (por eso no llega al tope pero casi). De todas formas, echadle un vistazo e intentad buscar el equilibrio, porque imagino que lo gozaréis, como el sitio goza de amplio aparcamiento.

¿Qué dices, nano?