Buscando la alcachofa

Tal vez os haya llegado por Facebook un evento en el Mercado de Colón. Resulta que desde el día 16 al día 25, celebran una semana especial…de la alcachofa. Cuando un amigo me lo pasó por teléfono, mis pupilas se dilataron, sudé frío y palmé pelo. ¿Está sucediendo de verdad? ¿Tengo platos variados de alcachofa al alcance de la mano, durante una semana y a precio popular? Es como si a un niño le dejas correr por Disneylandia hasta arriba de azúcar, o como si a alguien de PP le encargaran presupuestar algo de urbanismo. 
El caso es que el domingo calenté en casa, para no ir con miedo al esguince, y me presenté allí a ver de que iba el tema. Pues os cuento, cada bar de los que hay en el mercado, tiene una tapa de alcachofa, de precio y tamaño variable. En todos ellos tienen como una hoja en la que vienen todos señalados, y después de probar varios, mi veredicto es…se han flipado un poco. 

Primer sitio en el que nos sentamos, Mi Cub, terraza repleta y el plato era alcachofas a la plancha con aceite calvestra y sal añana. 6 pavos. Pedimos unos vinates, unas cervezas y la camarera, visiblemente agobiada nos trae el plato con 12 rodajas de alcachofa (0,50€ cada rodajita, arrancamos en quinta). Personalmente mi paladar no es tan fino como para distinguir el aceite calvestra ni la sal añana, así que para mí fueron alcachofas a la plancha con aceite y sal, que estaban bien, pero innecesariamente caras. Columpiada. Vamos al siguiente.

Pantalán 5, corazones de alcachofa rellenos de panceta confitada. A tope, pienso yo, aquí hay gastromandanga. Pues nada, mismo proceso, nos sentamos, nos ponen un mix de estos de cacahuetes y kikos, y al poco nos traen los 6 corazones de alcachofa. Para empezar, daban la impresión de ser de bote, pero no puedo asegurarlo, en cualquier caso estaban hervidos. La panceta, que yo me esperaba en taco, o en trocitos pequeños, estaba desmigada en el centro y extrañamente sabía atún. Además llevaba un queso por encima que nos vendieron como “scamorza con parmesano” y que vale, que bueno, pero que aquello sabía a bechamel. Columpiada doble, ánimo que decae. Siguiente.

Yo entro todo loco ya al Suc de lluna, aquí según la hoja tienen dos tapas, paella vegana de alcachofa y una con el sugerente pero poco explicativo nombre de “Huerta y bosque de Suc de lluna”. Bueno, pues de ese justo no les queda. Nos explican que es una tapa súper buena con puré de boniato y crujiente de jamón y tal, pero que ya si eso otro día. El caso es que la camarera fue bastante amable, y se le veía apurada por haber agotado las reservas, así que nos puso el último plato de paella que les quedaba y unas almendritas. No estaba mal, pero bueno, era un arroz hecho hace rato y recalentado en el microondas, una paella oscura con alcachofa y habas. Un pelín sosa, pero por ahora lo más elaborado. 

¿Qué es esto? ¿Vais a hacer que pierda la fe en este día mágico para mi? Bajamos al piso de abajo a otro sitio que se llama Las cervezas del mercado y que…la casualidad…venden cervezas.
Corazones de alcachofa con chips de boniato y dip de yogur al curry de madrás. Yo ya me fio menos que de las mujeres rusas que quieren conocerme por Hotmail.  El sitio está vacío, el camarero nos saca las bebidas, y un cubierto para seis. Con el plato pasa lo siguiente…los chips de boniato no son chips, es boniato aceitoso frito fláccido. Junto a eso, tenemos dos corazones de alcachofa y otros dos gajos de alcachofa frita. En el centro, un cuenco con yogur y curry. Cuando estábamos terminándolo, el camarero nos saca dos trozos de membrillo que se le había olvidado poner al principio y que iban con la alcachofa frita. No me pareció nada interesante tampoco.
Pero ah, amigos, la vida da muchas vueltas y terminamos en todo lo alto. El caso es que en cada sitio al que íbamos nos hacíamos un vino, y yo ya estaba que le daba la mano al mismo dos o tres veces. Entramos a hacernos la última en el Habitual, de Ricard Camarena. 


La desubicación era máxima. Seis personas con niveles desiguales de borrachera, entrando al restaurante de un chef Michelín, con su mantel blanco y sus vasos de cristal fino, a por una tapa de alcachofa. También un poco de culpa tienen ellos, porque no tienen barra, y se han metido en una ruta de tapeo sin ser bar de tapas, y se crea ese efecto raro como de entrar en Tiffany’s a comprarte un reloj de Flik y Flak
Bueno, la jefa de sala, con una paciencia exquisita nos sienta y nos dice que tienen dos tapas, una de alcachofa con escabeche marroquí y otra de fritas. Nos pedimos las dos y una botella de vino. Y bueno, pues espectacular, evidentemente se nota que aquí hay cinturones negros cocinando, y los platos eran una follada de mente. Las fritas venían con una espuma de ajetes tiernos y tacos de panceta, y estaban como para hacerse un jacuzzi con ellas. Las del escabeche eran muy curiosas, porque estaban sumergidas en una salsa blanca. A pesar de tener el sabor avinagrado del escabeche, tenían una presencia interesante de comino, que le daba el toque árabe. También unas florecillas y unas huevas naranjas que le daban todo el color y todo el rollazo al plato. Eso sí, 13 pavos cada plato. 

Yo salí doblado, pusimos un bote de unos 20 pavos cada uno, éramos 6, y la sensación general era de tibieza. Se han inventado la movida esta de la alcachofa, pero para mí que no han sabido sacarle todo el jugo que se le podía haber sacado. Nos dijeron que la próxima temática será la trufa. Me cagaré bastante en ir. Xics, no vale la pena el viaje, en el Bule-bule, por ejemplo, las hacen infinítamente mejor. 
Pero una cosa queda clara, la culpa nunca jamás será de la alcachofa. Ella es siempre la buena de la peli, la Jack en Titanic, la heredera de Isildur.

Goza de amplio aparcamiento.

2 comentarios

  • Pepe

    Paco, nano, se nota que ibas un poco lacasito cuando llegaste al HABITUAL de Camarena. Varios temas: el restaurante no tiene manteles y las copas, son copas, nada de cristal fino. Tu visión era bastante turbia porque la jefa de sala está para ponerle un apartamento. Y tú vas, y solo te fijas en la paciencia. Los platos de alcachofas son una puta pasada en el resta de Camarena. Te follan la mente y parte del cuerpo. De cada uno de los que comentas me comería un palé. Sigue así xato, que vas bien.

¿Qué dices, nano?